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Artrosis canina
¿Puede mi perro padecer artrosis?
La artrosis en los perros, como en las personas, es una enfermedad degenerativa de las articulaciones que es progresiva y causa dolor
21-11-2011

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La artrosis en los perros, como en las personas, es una enfermedad degenerativa de las articulaciones que es progresiva y causa dolor en las mismas. A medida que avanza el proceso se degrada el cartílago que recubre el interior de la articulación e incluso el propio hueso.

¿Cómo puedo saber si mi perro tiene artrosis?

La artrosis canina muchas veces pasa desapercibida,  sin embargo unas simples preguntas le pueden poner en sobre aviso, por ejemplo: ¿Ha perdido movilidad?, ¿Le cuesta subir las escaleras?, ¿Cojea o está rígido después de realizar alguna actividad física?, ¿Le cuesta levantarse o tumbarse tras estar sentado o tumbado?, ¿Se cansa durante los paseos?

¿Qué animales están más predispuestos?
Aunque más frecuente en perros de edad avanzada,  independientemente de su raza y sexo, la artrosis canina puede darse también a edades más tempranas, con posterioridad a algún traumatismo, o bien en aquellos perros que padecen algún tipo de malformación hereditaria.

En todo caso existen factores predisponentes, como la obesidad, debido a una sobrecarga continuada de las articulaciones del animal.

¿Podemos curar la artrosis?
Por desgracia estamos ante un proceso irreversible para el que no existe curación. Sin embargo sí que es importante instaurar un programa de control bajo supervisión del veterinario que permita mejorar la calidad de vida del perro enfermo y prevenir su aparición.

  1. Aliviar el dolor  y la inflamación. El empleo de antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) para el control del proceso es clave porque mejora la calidad de vida del perro con artrosis.  No obstante el tratamiento de la artrosis realizado en periodos cortos e intermitentes con AINEs de administración diaria cuando se producen los picos de dolor contribuye a la larga a la progresión de la artrosis. Actualmente su veterinario puede prescribirle AINE que se administran una sola vez al mes y que posibilitan el control continuo y a largo plazo del dolor, lo que permitirá a su perro tener una vida más activa y mejor.
  2. Disminuir la sobrecarga de las articulaciones. Su veterinario le ayudará a reducir y controlar el exceso de peso corporal ya que éste origina sobreesfuerzo en todas las articulaciones del organismo. En algunos perros simplemente corrigiendo el peso corporal, desaparece el dolor y se consigue la normalidad clínica.
  3. Mantener el máximo grado posible de movilidad en las articulaciones afectadas. Para ello se debe instaurar un programa de ejercicio o movilidad controlada bajo la supervisión de su veterinario. Tenga en cuenta que demasiado ejercicio, o si este no es el apropiado, puede empeorar la situación al incrementar la presión sobre las articulaciones.

PREVENCIÓN DE LA ARTROSIS CANINA

  1. Alimente adecuadamente a su perro para evitar carencias nutricionales y sobrepeso. Es importante seguir un plan adecuado de alimentación bajo la supervisión de su veterinario. Solo así podrá estar seguro de que la alimentación de su perro es la correcta para su raza, edad y estado fisiológico.
  2. Ejercicio regular y adecuado a la condición y estado fisiológico de su perro, pues le ayuda a controlar el peso, a evitar la obesidad, a tonificar y aumentar su musculatura y a mantener móviles y sanas sus articulaciones. Su veterinario le ayudará a instaurar el programa de ejercicio más adecuado a la raza, tamaño y edad de su perro.
  3. Cumpla con las revisiones rutinarias establecidas por su veterinario. Él, mejor que nadie, le ayudará a prevenir o instaurar, si la artrosis ya está presente, un Programa integral personalizado de control de la artrosis canina.

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